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The loud lightning of Amasis

Design of polyvinyl pieces printed and varnished with Chinese lacquer on one side and painted with fluorine paint on the inside. The pieces are attached to nylon threads which in turn are attached to a white lacquered wooden “hanger” fixed to the ceiling or wall.
Piece size 202 x 225 cm
hanger size: 180 x 25 cm (can be molded to space)

How to retain what is impossible to retain? My conclusion with everything that is going to come out yes or yes is to let it go but, if possible, with great dissimulation. I have called this “garnishing a fart”. Here comes the skill of the fugitive to get out unscathed when he feels cornered. As Didi-Huberman writes, the mediocre musician is closer to us, poor humans, because the very impurity of his art transforms him into a tragic being. And this is where he smells, never better said, the winds that the storm drags. Clumsiness should be used as a resource that adds “grace” to the act of adorning the tragedy and turning everything into a well-groomed Bodrio. He is intuited but not seen, which leaves some prison door ajar to go out disguised as a policeman and thus camouflage his criminal status.

My identity as an “object artist” is based on the analogy or phenomenon of a stone falling into water. The stone sinks, but in turn generates waves on the surface.
Both are separated as parts of the same thing. The stone disappears. And from the artistic, we retain in our memory the movement of the waves that mix with the waves. Everything solid does not vanish in the air but in the reflections of light on the water.

This work is part of a series entitled “Design of any object”. It is a project that arises in the process of creating the pictorial object, with the added problem of self-annulling the end to justify the means.
In this case, the plastic and synthetic medium as a reference of the environment in which we live trapped, helps me to search for the nature of a man who consumes fragments of digital culture in polyvinyl bags. The fact of designing an object without paying attention to functionalities, objectives and utilities opens me up to rethink the order of the game. Focus my work on designing a phenomenological map of forces, powers and affections to go in search of the pictorial object. After all, it is a reified painting in itself where the subject is not prioritized over the object. It is a hybrid compound between the human and the non-human that opens up to a surplus or otherness of the world beyond our perception or theorization of it.
The great theory of invention is the association of opposites, the drift of the filthy, the accumulation of objects that we have at hand oriented towards a common front. In short, every invention is a barricade where the most diverse things are mixed, fragments of all kinds, and it is this, together with the human and non-human elements that have built it, which confers the unity of a defensive weapon.

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La sonora descarga de Amasis

Diseño de piezas de polivinilo impresas y barnizadas con laca china por una cara y pintadas con pintura flúor por la cara interior. Las piezas están sostenidas por hilos de nailon que a su vez van colocadas a una “percha” de madera lacada en blanco fijadas al techo o pared.
Tamaño de pieza 202 x 225 cm
tamaño de percha: 180 x 25 cm (almoldable al espacio)

¿Cómo re-tener lo que es imposible de-tener? Mi conclusión con todo aquello que va a salir sí o sí es dejarlo correr pero, a ser posible, con mucho disimulo. A esto lo he llamado” adornar un pedo”. Aquí entra la pericia del fugitivo para salir indemne cuando se siente acorralado. Como escribe Didi-Huberman, el músico mediocre está más cerca de nosotros, pobres humanos, porque la impureza misma de su arte lo transforma en un ser trágico. Y aquí es donde se huele, nunca mejor dicho, los aires que arrastra la tormenta. La torpeza debe ser usada como un recurso que aporta “gracia” al acto de adornar la tragedia y convertir todo en un Bodrio bien peinado. Se intuye pero no se ve, lo cual deja alguna puerta carcelaria entreabierta para salir disfrazado de policía y camuflar así su condición de delincuente.

Mi identidad como “artista objeto” se basa en la analogía o fenómeno de una piedra al caer al agua. La piedra se hunde, pero a su vez genera ondas sobre la superficie.
Ambos se van separando como partes de una misma cosa. La piedra desaparece. Y de lo artístico, retenemos en nuestra memoria el movimiento de las ondas que se mezclan con el oleaje. Todo lo sólido no se desvanece en el aire sino en los reflejos de la luz sobre el agua.
 

Esta obra forma parte de una serie titulada “Diseño de un objeto cualquiera”. Es un proyecto que surge en el proceso de creación del objeto pictórico, con la problemática añadida de auto-anular el fin para justificar el medio.
En este caso, el medio plástico y sintético como referente del entorno en el cual vivimos atrapados, me sirve para buscar la naturaleza de un hombre que consume fragmentos de cultura digital en sobres de polivinilo. El hecho de diseñar un objeto sin reparar en funcionalidades, objetivos y utilidades me abre a replantear el orden de juego. Focalizar mi trabajo en diseñar un mapa fenomenológico de fuerzas, de potencias y de afecciones para ir en busca del objeto pictórico. Al fin y al cabo es una pintura cosificada en sí misma donde no se prioriza al sujeto sobre el objeto. Es un compuesto híbrido entre lo humano y lo no humano que se abre a un excedente u otredad del mundo más allá de nuestra percepción o teorización del mismo.
La gran teoría de la invención es la asociación de los opuestos, la deriva de lo inmundo, la acumulación de objetos que tenemos a la mano orientados hacia un frente común. En definitiva, toda invención es una barricada donde se mezclan las cosas más diversas, fragmentos de todo tipo y es esto, junto a los elementos tanto humanos como no humanos que la han construido, lo que confiere la unidad de un arma defensiva.

 

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